INGENIERIA

Nabopolosar

Me presento ante vosotros, honorables viajeros. Yo soy Nabopolasar, el hijo de nadie, antiguo rey de Babilonia, Sumeria y Acadia. Nací en Caldea en el año 658 AC y fui el creador de la undécima dinastía del imperio Babilónico conocida como Neo-Babilónica o Caldea. Todo esto lo dejé registrado en mi cilindro.

«Cilindro de Nabopolasar», en el Museo Británico de Londres.

Mi historia como rey de Babilonia inicia cuando yo era un jefe militar de gran renombre entre mi pueblo, fui respetado en toda la extensión del Imperio y fui reconocido como uno de los más grandes estrategas militares por fuera del mismo. Cuando el rey asirio Asurbanipal, quien dominaba en ese entonces el imperio Asirio y Babilónico a través de un “rey marioneta”, murió en el año 627 AC, su mandato fue transferido a las manos inexpertas de sus hijos. Asur-etil-ilani era el más débil de los dos y no pudo mantener las responsabilidades que les eran exigidas para ser un buen soberano, así que fue sustituido por uno de sus generales llamado Shin-shumu-lishir, quien a su vez también fue destituido por Sin-shar-ishkun, el hermano de Asur-etil-ilani.

Este traslado constante del poder provocó que los súbditos del Imperio asirio y babilónico dejáramos de pagar el tributo que los ilegítimos asirios nos habían exigido con el dominio de Asurbanipal. Así que yo, entendiendo que había una oportunidad que no podía desaprovechar decidí recuperar la independencia y majestuosidad que el rico y poderoso Imperio babilónico había tenido en sus años de antaño. Tal y como lo hizo Sargón en su tiempo me gané el favor del pueblo ese mismo año y expresé mis intenciones de liberarnos de los asirios de una vez por todas. Cuando el rey Sin-shar-ishkun conoció mi proclamación decidió reunir sus fuerzas y preparar una ofensiva contra las mías.

La guerra contra los detestables asirios hubiera sido inevitable y estoy seguro de que mis habilidades nos hubieran asegurado una victoria segura, pero era una batalla que no era necesaria ser peleada en ese momento. En un estado como el del Imperio asirio solo era preciso que el rey se retirara con sus tropas para que la inestabilidad interna resquebrajara el orden y el poder de Sin-shar-ishkun. De este modo, mientras se aproximaban sus tropas a las tierras libres de Babilonia una rebelión masiva en la capital de su Imperio lo obligó a retroceder para defender su derecho al trono. Con su retirada hice una alianza entre mi pueblo y nuestros vecinos los medos, territorio que también había sufrido la dominación de los asirios.

La hermosa princesa de los medas, sin duda congraciada por los mismos dioses, fue dada a mi hijo Nabuconodosor en matrimonio, el segundo con su nombre y legítimo heredero del trono babilonio. Con una alianza estable que me permitía tener el oriente asegurado, comencé mis campañas militares contra Asur en el 614 AC. Como era de esperarse obtuvimos una gran victoria que nos permitió enriquecernos y fortalecer mi poder. Dos años más tarde arrasé Nínive, la capital del Imperio asirio y tanto la ciudad como su rey cayeron ante mi poder. No obstante, los asirios aún se resistían a mi incuestionable dominio, desplazándose al occidente en la ciudad de Harrán y coronando aun nuevo rey conocido como Asur-uballit. Ingenuos los asirios que pensaban que podían huir de mis lanzas y guerreros, que tomaron el atrevimiento de nombrar a un nuevo rey en lugar de rendirse al verdadero, pero el año de 609 AC hice que esta ciudad cayera y logré establecer una hegemonía sobre los ríos Éufrates y Tigris. Me había convertido, entonces, en el rey del Mundo.

«Medos y persas en la escalinata oriental de la Apadana de Persépolis», en Irán.

Bajo mi reinado dediqué los meses de verano y primavera para emprender campañas militares que me permitieran la expansión de mis dominios, mientras que en los meses restantes centraba mis intereses en la mejora de las obras públicas, tales como la fortificación de las ciudades y la restauración de nuestros templos, entre ellos el zigurat de nuestro imponente dios Marduk. Promoví de igual modo la construcción de canales de regadío para mejorar el desarrollo agrario, tan importante en nuestra economía.

Fallecí en el año 605 AC, después de 20 años de haber estado al mando del único y verdadero Imperio, el babilonio. Como era de esperarse, mi hijo Nabuconodosor me sucedió. Ahora regreso al mundo bajo las órdenes del verdadero rey, Sargón I, rey de Acadia, Sumeria, Babilonia y Kish, para contaros, nobles viajeros, las importantes obras de ingeniería que se hicieron en la Mesopotamia de los verdaderos Imperios.

Nabucodonosor II, tomado de https://deskgram.net/p/2064741695061495180_9464823818

Referencias

Mingren Wu. «Nabopolasar: un rebelde rey de Babilonia con los dioses de su parte». Ancient Origins https://www.ancient-origins.es/noticias-historia-personajes-famosos/nabopolasar-un-rebelde-rey-babilonia-los-dioses-su-parte-004886 (consultado: 19 de junio de 2019).

«Capítulo 22 – Los ejércitos y guerras». Arte_Historia_Estudios. http://artehistoriaestudios.blogspot.com/2017/11/capitulo-22-los-ejercitos-y-guerras.html (consultado: 19 de junio de 2019).

Lara Peinado, Federico. «Nabopolasar, Rey de Babilonia y Nínive (625-605 a.C.)». La web de las biografías. http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=nabopolasar (consultado: 19 de junio de 2019).