ARQUITECTURA

Nabucodonosor

Jubran, “Nabuconosor” on Devian Art

Estimados aventureros, ante ustedes me presento, no como simple gobernante, sino como un fiel servidor de los intereses de nuestro imperio. Soy Nabucodonosor, un gobernante que reinó entre el año 604 AC y el 562 AC. Entre algunas de mis hazañas están la conquista de Judá y Jerusalén. Sin embargo, mis mayores proezas son en el ámbito constructivo y arquitectónico. La construcción de los jardines colgantes de Babilonia, la restauración de varios templos como el de E-meslam y la reconstrucción de múltiples de templos y ciudades son obras de mi reinado. Por este motivo me han llamado Nabucodonosor El Grande.

Mis principales labores como arquitecto son la planificación y organización de las edificaciones y las ciudades, en las cuales el motivo principal es construir asentamientos urbanos de gran importancia y magnificencia como reflejo del poderío de nuestra civilización. Esto implica vincular nuestras construcciones con mecanismos eficientes de defensa y ataque, tales como el triple muro de defensa para salvaguardar las ciudades, los puentes sobre el Éufrates, las torres y las estructuras de los zigurats.

Zigurat de Ur

Retrato tallado en piedra que se atribuye a Nabucodonosor

Mis inicios se remontan a mi descendencia del rey caldeo Nabopolasar antes del 605 a. C. Después de su muerte heredé el trono del imperio Babilónico y desarrollé, como mencioné anteriormente, muchas campañas sobre Judá y Jerusalén en las que fui victorioso. En ese mismo período de tiempo emprendí un proyecto de reconstrucción de ciudades destruidas por Senaquerib y Asurbanipal y las distintas rebeliones que se gestaron.

En el libro de Daniel de la Biblia, se me describe como un gobernante tirano. Uno de los hechos aquí referenciados fue el sueño que tuve con un gran monumento humano hecho de materiales memorables que era destruido por una enorme roca. El profeta Daniel sentenció que esto era el presagio de la decadencia y caída del Imperio. Asimismo, menciona que en el ocaso de mi vida tuve una transformación espiritual de hombre a bestia (referenciando la perdida de mi humanidad).

En la posteridad, William Blake me describe en su obra Nebuchadnezzar como un hombre desarraigado de su condición racional humana. El artista intenta representar a un importante gobernante en una situación bastante precariaha dejado a un lado la razón en pro de sus pasiones y ambiciones de poder. En esta obra se intenta mostrar mi espíritu obstinado y en cierta medida la idea de que mis intereses de conquista y lucha están por encima de mi humanidad.

William Blake, “Nebuchadnezzar”

Hoy, estimados aventureros, regreso para hablarles de la arquitectura de Mesopotamia y explicarles un poco más sobre la materia. ¡Bienvenidos!